Con el paso de los veranos, entramos a la facultad, el ché y yo poco nos veíamos por la diferencia de tiempos y carreras, yo, periodismo, él, diseño gráfico. Luego estaba el trabajo porque ambos teníamos que ayudar en casa. Yo me metí mientras tanto a una oficina del gobierno recaudadora de impuestos, todo mundo cree que por trabajar en el gobierno se gana mucho y se consiguen buenos contactos; pero no cuando se trabaja en las fuerzas básicas! Y ahí estaba yo. Mientras tanto el Ché trabajaba tambien en una óficina pública . Y entre la universidad y el trabajo el tiempo en el que podíamos ir al cine o salir a tomar un café se volvía casi nulo. Cómo llegamos a estar ese día en el lugar que tanto miedo me daba?? No lo sé, todavía no lo entiendo.
Eran las 7:30 de la tarde cuando nos encontramos en la parada del camión. Y después de saludarnos nos dirigimos a casa. En el momento de pasar por ese maldito edificio escuchaste un grito y nos detuvimos. Qué es eso? dijiste Y yo, de qué estas hablando?, no lo habeés escuchado?? Ha sido un grito… mirá ahi esta de nuevo..
Ayudaaaa.. ayudaaaa cada vez más quedito. Vámos a ver que sucede, es la voz de una pequeña que a la mejor jugando se quedó atorada. Estas loco? cómo nos vamos a meter ahí, esta muy oscuro y no sabemos que hay, a mi me da mucho miedo. Yo no quiero. Pero dónde está tu espiritu de periodísta?? Necesitámos investigar, ver quién nos necesita vámos! Y es verdad que el orgullo me pico y ahí voy destrás de él, nos metimos por una ventana que estaba rota, en realidad no se veía nada pues los cristales estaban pintados de negro por dentro. Y en eso un dolor tremendo en la cabeza, cómo si la abrieran en dos en un segundo y negro.
No tengo conciencia de cuanto tiempo pasó, cuando supe de mi estaba atada de las manos y los pies, no podía ver nada y la cabeza estaba a punto de explotar. Sentia un liquido correr por mi cien y no supe por un momento si era sudor del miedo que me empezó a dar o sí era sangre. Ché? Aquí estoy me dijo a unos metros de mi. Qué bueno que despertaste, me tenías preocupado. Pero, qué pasó?? Dónde estamos?, porqué estoy atada? Yo tambien estoy atado. Alguien nos pegó en la cabeza cuando entramos al edificio, no sé en dónde estamos, ni cuanto tiempo tenemos aquí.
Qué vamos a hacer? le pregunté. Tranquila me dijo con su maravillosa voz que en ese momento mi corazón la necesitaba tanto. Vamos a ver si podemos movernos para estar juntos y ayudarnos a desatar estas sogas, Así que cual gusanos o lombrices empezamos a movernos sin dejar de hablar porque no se veía nada. En el momento que mi cabeza toco sus piernas senti que el alma me volvía al cuerpo. Sabía que no todo estaba perdido, que estabamos juntos.
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